domingo, 11 de abril de 2010

Engaños

Hay quien cree que engañar a la gente es bueno, pero esa gente se equivoca.

Por ejemplo, si vas a que te pinchen en el médico y te dicen que no te va a doler, si luego te duele no sólo te llevas una ingrata sorpresa, sino que te cabreas porque te han mentido en algo que tú mismo podrías comprobar después. Sin embargo, si te avisan de que te dolerá y luego es así o no te llega a doler, te sentirás mejor.

Con las personas pasa más o menos lo mismo. Conozco a muchos capullos, pero no todos lo admiten. Y cuando alguien que va de santo luego te la mete doblada te dan ganas de matarlo. Sin embargo, del que ya te advirtió te lo esperas y apenas te molesta. Además, el primero no te sorprende cuando se porta bien contigo, y el segundo sí y te hace valorarlo más.

Pero no importa, no todo el mundo piensa así, y algunos que lo piensan luego no lo llevan a cabo. Es como si tuviesen una suerte de resorte que les hace soltar mentiras cada vez que abren la boca. Tirarse flores sabiendo que apenas les toquen se marchitarán. Engañan, engañan y engañan, pero, al final, los únicos que se creen sus mentiras son ellos.

jueves, 8 de abril de 2010

La tribu de Dana

Le vent souffle sur les plaines de la Bretagne armoricaine,
je jette un dernier regard sur ma femme, mon fils et mon domaine.
Akim, le fils du forgeron est venu me chercher,
les druides ont décidé de mener le combat dans la vallée.
Là, où tous nos ancêtres, de géants guerriers celtes,
après de grandes batailles, se sont imposés en maîtres,
c'est l'heure maintenant de défendre notre terre
contre une armée de Simeriens prête à croiser le fer.
Toute la tribu s'est réunie autour de grands menhirs,
pour invoquer les dieux afin qu'ils puissent nous bénir.
Après cette prière avec mes frères sans faire état de zèle,
les chefs nous ont donné à tous des gorgées d'hydromel,
pour le courage, pour pas qu'il y ait de faille,
pour rester grands et fiers quand nous serons dans la bataille
car c'est la première fois pour moi que je pars au combat
et j'espère être digne de la tribu de Dana.

Dans la vallée de Dana lalilala...
Dans la vallée j'ai pu entendre les échos.
Dans la vallée de Dana lalilala...
Dans la vallée des chants de guerre près des tombeaux.

Après quelques incantations de druides et de magie,
toute la tribu, le glaive en main courait vers l'ennemi,
la lutte était terrible et je ne voyais que les ombres,
tranchant l'ennemi qui revenait toujours en surnombre.
Mes frères tombaient l'un après l'autre devant mon regard,
sous le poids des armes que possédaient tous ces barbares,
des lances, des haches et des épées dans le jardin d'Eden
qui écoulait du sang sur l'herbe verte de la plaine.
Comme ces jours de peine où l'homme se traîne
à la limite du règne du mal et de la haine,
fallait-il continuer ce combat déjà perdu,
mais telle était la fierté de toute la tribu,
la lutte a continué comme ça jusqu'au soleil couchant,
de férocité extrême en plus d'acharnement,
fallait défendre la terre de nos ancêtres enterrés là
et pour toutes les lois de la tribu de Dana.

Dans la vallée de Dana lalilala...
Dans la vallée j'ai pu entendre les échos.
Dans la vallée de Dana lalilala...
Dans la vallée des chants de guerre près des tombeaux.


Au bout de la vallée on entendait le son d'une corne,
d'un chef ennemi qui rappelait toute sa horde,
avait-il compris qu'on lutterait même en enfer
et qu'à la tribu de Dana appartenaient ces terres.
Les guerriers repartaient, je ne comprenais pas
tout le chemin qu'ils avaient fait pour en arriver là,
quand mon regard se posa tout autour de moi,
j'étais le seul debout de la tribu voilà pourquoi.
Mes doigts se sont écartés tout en lâchant mes armes
et le long de mes joues se sont mises à couler des larmes,
je n'ai jamais compris pourquoi les dieux m'ont épargné
de ce jour noir de notre histoire que j'ai contée.
Le vent souffle toujours sur la Bretagne armoricaine
et j'ai rejoint ma femme, mon fils et mon domaine.
J'ai tout reconstruit de mes mains pour en arriver là,
je suis devenu roi de la tribu de Dana.

Dans la vallée de Dana lalilala...
Dans la vallée j'ai pu entendre les échos.
Dans la vallée de Dana lalilala...
Dans la vallée des chants de guerre près des tombeaux.



Manau, La tribu de Dana

Ahora soy del otro lado

"Sólo hay 10 tipos de personas: las que saben binario y las que no".

Frikada de Internet

miércoles, 7 de abril de 2010

La vida al revés

Hasta las cosas que a veces parecen más evidentes son relativas. Pocos dudarían al decir que lo mejor es ser joven. Tener vitalidad, fuerza, no enfermar casi nunca, verse uno guapo, con la piel tersa, lozano... Pero eso sólo está así de valorado porque la vida es como es.

Una persona vieja y arrugada no suele gustar o suele parecer más fea porque está asociada al final de la vida, a la muerte, a algo que a nadie o a poca gente le gusta ni le apetece enfrentar. Pero, ¿qué pasaría si la vida fuese como en aquella película y fuésemos al revés?

Naceríamos viejos y hechos unas pasas, e iríamos haciéndonos jóvenes con la edad. La gente ya no se preocuparía por tener arrugas, sino que lo haría cuando las fuese viendo desaparecer. La putada no sería encontrarse una cana, sino pelos de un color vivo y brillante. A las mujeres ya no nos molestaría tener un pecho flácido o caído; de hecho, nos preocuparíamos cuando empezase a ponerse firme y turgente, y a los hombres no les sentaría mal estar calvos, sino que se alarmarían cuando el pelo les empezase a crecer.

Y siendo así, es muy probable que una persona joven como la concebimos ahora no nos atrajese. Sería un recuerdo andante del futuro que nos espera y que no queremos conocer, como lo son los ancianos en realidad. Es una de las razones por las que la belleza es tan relativa.

Penumbra

Me gustan los días que empiezan y terminan en penumbra. Esos en los que te levantas antes de que salga el sol, y terminas con todo lo que tenías que hacer cuando éste ya se ha ido. Las jornadas de más de doce horas que te agotan, pero te hacen sentir vivo.

Normalmente la gente está loca por acabar con sus tareas para descansar, o para dedicarse al ocio, pero ¿qué valor tiene el tiempo libre cuando es todo nuestro tiempo? Es como cuando te gusta mucho una chocolatina en concreto, pero es cara y sólo puedes comprarla una vez al mes o en ocasiones especiales. Pero de pronto cambian los tiempos y se hace más asequible, y puedes comprarla a granel. Es igual que era, pero a ti ya no te sabe de la misma manera.

Es curiosa la ironía, pero esos días son precisamente los que le sacan a uno de la penumbra.

lunes, 5 de abril de 2010

La inspiración

Envidio a la gente que es capaz de vivir de lo que escribe. No tanto por el sueldo, o porque se ganan la vida con algo que les gusta, porque eso más o menos puede conseguirse por otras vías, sino porque pueden decidir cuándo van a escribir, y encima les sale bien.

Yo no puedo hacer eso. Con la presión del tiempo o unos ojos en la nuca no me sale nada, o lo que me sale es una basura. Es como en ese anuncio que sale ahora por la tele, donde dicen algo así como que la inspiración es caprichosa: viene y se va cuando le da la gana.

Para alguna gente no es así. A mí me visita una o dos veces al año, y eso el año que está de buenas, y supongo que debe ser porque se pasa el resto de días con esos otros de los que parece que no se despega.

Así pues, yo no sirvo para preparar nada... Pero tal vez a la inspiración se la pueda domar. Quizás entrenándola se quede más rato, y más... Y cada vez más hasta que ya no se vaya, o al menos hasta que esté más tiempo conmigo que por ahí.

domingo, 4 de abril de 2010

Ya no volverá...

Antes te buscaba al doblar cada esquina. Vivía pendiente de si te veía, y me ponía muy nerviosa al pasar por tu portal, porque la sola idea de que aparecieses de repente me volvía loca.

Ahora me acuerdo de ti sólo de vez en cuando. Camino tranquila por la calle, porque no espero encontrarte, y si me cruzo contigo ni siquiera te veo. No me doy cuenta, porque ya no eres sólo tú. Y porque soy miope, también.

En realidad era mejor antes. Me gustaba esa sensación de salir a la calle contenta, aunque ni siquiera supiera si te iba a ver, porque un simple paseo o una salida para hacer la compra se volvían algo emocionante. Cuando se me revolvía todo dentro al pasar por donde vives sentía nervios, pero eran algo agradable, porque aunque fuese "aquello" sentía algo.

Ahora no siento nada. Es como si la calle estuviese vacía, o tal vez la que esté vacía sea yo. Quiero volver a ponerme nerviosa, aunque ya no sea por ti. Que me vuelva a ilusionar salir, e ir pendiente de nuevo de encontrarme con alguien que me alegre el día sólo por haberse cruzado en mi camino. Pero algo me dice que eso ya no pasará más. Que se eso se acabó contigo y se murió en aquella edad.