lunes, 28 de febrero de 2011

El terapeuta paciente

Ser paciente es mucho más complejo que ser terapeuta. Y es que no importa demasiado dónde esté el problema si tú eres incapaz de verlo. O, por lo menos, de verlo como tal.

Los síntomas escapan a la voluntad de uno, si no es una mera simulación, o tal vez un trastorno facticio, que no se deja de llamar trastorno. Es como cuando tratas de recordar algo que sabes que anda dando vueltas por tu memoria. Y piensas, y piensas, y no consigues acordarte.

La sensación es que aquello se ha borrado, que se ha desvanecido. Y si acaso piensas que es mentira, cuando llevas un tiempo tratando de evocarlo sin éxito, empiezas a plantearte que puede ser imposible que te acuerdes de eso que ahora te hace falta porque, en realidad, nunca lo has sabido. La realidad, o tu realidad, se acaba imponiendo a la lógica que te rige.

Y por supuesto no importa qué te digan los demás. Si lo has visto, o si no, si deberías recordarlo o si tratan de ayudarte a que lo hagas. Lo que no ves, no existe para ti. Y no es lo mismo mirar desde fuera el mundo de otro e intentarlo reparar desde lo que conoces que reinar en el tuyo y que aparezca otro pretendiendo destronarte sin que te resistas.

lunes, 31 de enero de 2011

À ma place

Serait-elle à ma place
plus forte qu'un homme...
Au bout de ces impasses
où elle m'abandonne...
Vivre l'enfer.
Mourir au combat.
Faut-il pour lui plaire
aller jusqu'à là...
Se peut-il que j'y parvienne...
Se peut'il qu'on nous pardonne...
Se peut-il qu'on nous aime
pour ce que nous sommes...

Se met-il à ma place
quelquefois...
Quand mes ailes se froissent
et mes îles se noient...
Je plie sous le poids...
Plie sous le poids
de cette moitié de femme
qu'il veut que je sois...
Je veux bien faire la belle
mais pas dormir au bois...
Je veux bien être reine
mais pas l'ombre du roi...
Faut-il que je cède...
Faut-il que je saigne...
Pour qu'il m'aime aussi
pour ce que je suis...

Pourrait-il faire en sorte...
Ferait-elle pour moi...
D'ouvrir un peu la porte...
Ne serait-ce qu'un pas...
Pourrait-il faire encore...
Encore un effort...
Un geste un pas vers moi...
Un pas vers moi...

Je n'attends pas de toi
que tu sois la même...
Je n'attends pas de toi
que tu me comprenne...
Mais seulement que tu m'aimes
pour ce que je suis...

Se met-elle à ma place
quelquefois...
Que faut-il que je fasse
pour qu'elle me voie...
Vivre l'enfer.
Mourir au combat.
Veux-tu faire de moi
ce que je ne suis pas...
Je veux bien tenter l'effort
de regarder en face,
mais le silence est mort
et le tien me glace...
Mon âme soeur
cherche l'erreur...
Plus mon sang se vide
et plus tu as peur...

Faut-il que je t'apprenne...
Je ne demande rien...
Les eaux troubles où je traîne...
Où tu vas d'où tu viens...
Faut-il vraiment que tu saches...
Tout ce que tu caches...
Le doute au fond de moi...
Au fond de toi...

Je n'attends pas de toi
que tu sois la même...
Je n'attends pas de toi
que tu me comprennes...
Mais seulement que tu m'aimes...
Mais seulement que tu m'aimes...
Pour ce que je suis...

Quand je doute...
Quand je tombe...
Et quand la route
est trop longue...
Quand parfois
je ne suis pas
ce que tu attends de moi...
Que veux-tu
qu'on y fasse...
Qu'aurais-tu fait
à ma place...

Axel Bauer & Zazie, À ma place

viernes, 31 de diciembre de 2010

Ocho años

Al final, ocho años de espera van a tener su recompensa. A veces los deseos se cumplen, lo que pasa es que una nunca sabe cuándo va a ocurrir, ni si no será más rápida la parca que su voluntad.

sábado, 27 de noviembre de 2010

La maldición

La gente suele definir la empatía como la capacidad de ponerse en el lugar del otro. Desde luego, hay gente más y menos empática, pero la mayoría de las veces, la mayoría de la gente, es incapaz de ver las cosas desde el punto de vista de la otra persona. Y no es porque no lo intenten, porque en realidad intentarlo no es tan complicado. Es porque rara vez puede uno alcanzar a imaginar el prisma desde el que los demás ven lo que les pasa, hasta que se ven ellos en esa misma situación.

Por suerte o por desgracia, según se mire, es raro que uno tenga la oportunidad de vivir lo que vive la demás gente. Es complicado desarrollar una empatía plena, por tanto, pero no para todo el mundo. Hay gente que parece estar maldita.

Sí, porque meterse continuamente en el pellejo de los demás es como una maldición. Te lleva a entender lo que no querías comprender, a juzgarte a ti mismo como el pésimo juez que fuiste alguna vez con otro. A darte cuenta de lo estúpido que llegas a ser cuando te crees con derecho a dictar sentencias sin saber realmente de qué va cada historia.

En teoría también podría decirse que tiene algo de bueno, pero la verdad es que, a veces, es más cómodo no entender nada que tener justificaciones para casi cualquier cosa. Comprender a la gente agota más que pelearse con ella. Por eso creo que la empatía está sobrevalorada. Para quien la experimenta demasiado acaba siendo sólo eso: una maldición.

Release me

Release me...
Release my body.
I know it's wrong...
So why am I with you now?
I say release me
'cause I'm not able to...
Convince myself
that I'm better off without you...

Yeah, it's perfectly clear
that it's not what you need.
I tell you that I don't care
but I don't want to...
Anything that you say
I hear myself agree,
and I don't recognize
what I've turned into...

I don't know why I want you so
'Cause I don't need the heart break
I don't know what love addictive hold
You have on me I can't shake
No, I'm not in control
So let me go

Release me...
Release my body.
I know it's wrong...
So why do I keep coming back?
I say release me
'cause I'm not able to...
Convince myself
that I'm better off without you...

I could sleep by myself
you would burn me alive.
Find me somebody else,
but I don't want to.
Try to leave out the love
that goes against the grain,
but I can rationalize it
if I have to...

I don't know why I want you so...
'Cause I don't need the heart break...
I don't know what addictive hold
you have on me I can't shake.
No, I'm not in control...
So let me go...

Release me...
Release my body.
I know it's wrong...
So why do I keep coming back?
I say release me
'cause I'm not able to...
Convince myself
that I'm better off without you...

I'm not in control, so let me go...

Release me...
Release my body.
I know it's wrong...
So why do I keep coming back?
I say release me
'cause I'm not able to...
Convince myself
that I'm better off without you...

Release me...
Release my body.
I know it's wrong...
So why do I keep coming back?
I say release me
'cause I'm not able to...
Convince myself
that I'm better off without you...

Agnes Carlsson, Release me

jueves, 14 de octubre de 2010

Una grata sensación

Es muy agradable lo que uno siente cuando es capaz de disfrutar de verdad con algo que otro crea. Pasa sobretodo con el arte: cualquiera de sus caras puede resultar realmente placentera.

Observar como lo que parecían unos torpes trazos azarosos sobre un papel se convierten en un precioso dibujo que representa algo que nos encanta. Ver unos dedos deslizarse sobre un piano y hacerle tocar una melodía que nos extasía. Leer el entramado de palabras que alguien una vez compuso para conformar una historia que nos hace vibrar. Escuchar cómo alguien modula su voz para deleitarnos con un canto que eriza el vello.

Es genial ser testigo de ello y sucumbir al placer que nos provoca. Pero es mejor aún cuando de repente recordamos que nosotros también somos capaces de aquello.

El anhelo de lo ajeno

Muchas veces la gente no sabe lo que dice cuando dice que envidia a otra persona. Parece que sólo se den cuenta de lo bueno que tienen los demás y a ellos les falta, y que no se paren a pensar en qué carencias tiene esa gente a la que tanto envidian.

Casi siempre, alguien envidiado a su vez envidia a otros por otras cosas. O por tener de otra manera lo que otros desean de ella pero a ella no le hace feliz.

Aún así, no creo que nadie disfrute siendo un envidioso. A veces es inevitable soñar con lo que tienen los demás, y en realidad eso no debería tener nada de malo. El problema está en que en la mayoría de las ocasiones la envidia no se aprovecha como una motivación para conseguir lo que se anhela. No se suele pensar que, si el otro consiguió algo, debe ser que se lo ganó, y que si uno se esfuerza lo tendrá también. Lo más común es pensar que la suerte es la culpable de nuestras miserias. Que la nuestra es mala y la del otro es buena.

Y quién sabe si no es así. Lo importante, no obstante, es no pensar demasiado en lo que nos falta ni en lo que otros tienen, sino en qué tenemos, y en qué más somos capaces de conseguir.