sábado, 19 de diciembre de 2009

Los juegos de nuestra memoria

La memoria es muy puñetera, y aunque hay determinadas alteraciones de ésta que hacen que uno "regrese", de algún modo, a un momento anterior de su vida y olvide lo que sucedió a partir de ahí, sin que haya presente anomalía alguna también puede traicionarnos.

A veces te levantas con la sensación de que algo está como estaba hace algún tiempo, y tardas unos segundos en darte cuenta de que ya no es así. Otras, ves a alguien y, cuando estás a punto de tener un gesto de confianza con él, te sorprende de pronto el recuerdo de una pelea que os distanció y que te quitó el derecho a mostrarte amistoso.

Es curioso, porque muchas cosas igual que se hacen se pueden deshacer. En uno de esos momentos en los que uno disfruta pensando que se encuentra en el pasado podría darse cuenta demasiado tarde del paso del tiempo y actuar como si no hubiera pasado. Quizás se sorprendiera. Tal vez haya cosas que cambian más en nuestras cabezas que en la propia realidad. Situaciones que en verdad no quedan tan lejos, o que no cambiaron tanto. Y personas que están más cerca de lo que nosotros pensamos. Lo que pasa es que tememos volver atrás, pero está claro que nos gustaría, pues si no la sensación de haberlo hecho no sería agradable, sino todo lo contrario.